El día 15 de Marzo nuestro Club Viajeros
viajará a Japón. País fascinante que, pese a sus grandes avances tecnológicos,
guarda con mucho cuidado su cultura, tradiciones, valores y costumbres.
En esta nueva entrada del blog
queremos algunos detalles que os ayudarán a conocer mejor este país. Que mejor
que iniciar el relato por una anécdota que nos contaba el otro día un viajero
enamorado del país
“Me bajo del taxi, doy unos
cuantos pasos. Todo marcha normal. Somos un grupo de amigos caminado por las
calles de Kyoto tras un día de visitas a los sitios más emblemáticos de la
ciudad. De pronto, entre risas, nos damos cuenta que nuestro taxista viene
hacia nosotros, nos grita desde lejos y nos pide que nos detengamos, o al menos
eso creemos, pues no entendemos lo que nos quiere decir. Viene apurado, así que
instintivamente revisamos nuestros bolsillos, verificando si habremos olvidado
algún pasaporte, tarjeta de crédito u otro objeto de valor en el vehículo, pero
no logramos identificar qué hemos perdido. Por fin, el taxista llega a nuestro
encuentro. Es un hombre mayor con una sonrisa cálida. Cuando estamos frente a
frente nos entrega un paquete de kleenex que olvidamos en el asiento trasero.
Sí, unos pañuelos desechables, que, como no eran suyos, el chofer de aquel taxi
de Kyoto encontró necesario devolver a su dueño”.
Sí, Japón es un país fascinante,
y éste es tan solo uno de los tantos ejemplos que pueden explicar el por qué, sin quererlo, el país del sol
naciente te recuerda que los valores son universales, y que a pesar de lo
increíble que son los grandes avances tecnológicos, éstos no son más
importantes que aquello que nos pueden enseñar nuestros mayores.
Tal vez, para nosotros como
occidentales, el shock cultural es más fuerte, pero estoy seguro que
cualquiera, sin importar su nacionalidad, sufre una transformación interna tras
su visita. Sí, Japón te puede cambiar la vida, en silencio y sin pretensiones.
Así que a continuación os damos una serie de consejos prácticos para visitar el
lejano país de oriente.
1. Comprar el JR Japan Rail Pass.
Trasladarse en tren por la isla es la mejor manera de moverse de una ciudad a
otra. Como turista, puedes adquirir en tu agencia de viajes el JR Japan Rail
Pass que te da acceso a la mayoría de los trenes y autobuses, incluyendo el
Shinkansen, o tren bala. A un precio especial y disponible en opciones de 7, 14 y 21 días,
este pase sólo puede ser comprado antes de tu llegada a Japón, una vez allá no
hay forma de conseguirlo y deberás pagar la tarifa regular en cada trayecto. Es
importante que al utilizar el pase siempre traigas tu pasaporte pues este es un
producto exclusivo para turistas y en
las estaciones el personal puede
solicitártelo en cualquier momento para comprobar tu status de “visitante
temporal”.
2. Shinkansen. Es el nombre del
sistema ferroviario de alta velocidad que alcanza hasta 320 km/hr. Está
incluido en el JR Japan Rail Pass el cual te da además derecho a reserva de
asientos sin costo adicional; los viajes con reserva requieren que valides tus
billetes en las oficinas o en las máquinas de las estaciones, mientras que para
utilizar el Shinkansen sin reserva el JR Japan Rail Pass es lo único que
necesitas. Ojo: algunos trenes cuentan con vagones para fumadores, si no te
gusta fumar, pon doble atención.
3. No dar Propina. Dar propina no
forma parte de la cultura japonesa e incluso puede ser considerado como un
insulto. Ellos creen que se paga por un buen servicio y entonces ¿por qué pagar
aún más? Esto se aplica para todo,
incluso taxis, restaurantes y hoteles. En el caso extremo de que desees
reconocer un excelente servicio (como el de un guía en un grupo ) la forma de hacerlo es incluir la propina dentro de un
sobre y entregarlo con las dos manos y el nombre de la persona de cara al
receptor, además deberás hacer una pequeña reverencia. Lo peor que puedes hacer
es sacar el dinero directamente enfrente de la persona. No te sorprendas si no
te aceptan la propina o el “regalo”, y por favor, no insistas.
4. El saludo. No existen los
saludos con mano o besos, la forma de saludar consiste en hacer una pequeña
reverencia, incluso entre amigos. La inclinación de la reverencia dependerá del
rango de la persona que saludas. Tampoco es correcto dar la espalda, antes de
dar la media vuelta hacer una pequeña reverencia.
5. La puntualidad. El tiempo
merece un respeto especial en todos lados, pero más aquí. Los japoneses son
extremadamente puntuales, al grado de que si el tren se retrasa , emiten certificados
a
todos los pasajeros para que puedan justificar los “2 minutos” de retraso al
trabajo. Sí, dos minutos. Los horarios son extraños como salidas del tren a las
21:03, confía, llegará exactamente a esa hora e incluso te dirán con minutos
precisos cuán lejos se encuentra. Tenlo presente en todo momento: tours,
restaurantes, paseos, etc.
6. El valor del grupo. En Japón
la sociedad da valor a lo que es importante para el grupo, en lugar de la
individualidad, es por esto que debes mantener un tono de voz bajo en lugares
públicos, en especial al viajar en tren y jamás utilices tu móvil abordo.
Podrás usar tu teléfono con audífonos para jugar, ver algún programa o escuchar
música (siempre en un nivel de sonido bajo), pero si se trata de hacer una
llamada deberás utilizar los andenes. En esta misma línea, no encuentras
basureros públicos, la basura generada por el individuo es responsabilidad
propia y deberás traerla contigo hasta estar de regreso en tu hotel. Para
bebidas, las máquinas de refresco cuentan con compartimentos para depositar los
envases vacíos.
7. El arroz es uno de los
alimentos más importantes de la dieta japonesa, y una gran celebración en
tiempo de cosecha. Los japoneses esperan el año entero para comprar el arroz
más fresco y el valor radica en su frescura. En algunos países agregar salsa al
arroz blanco es típico, pero no es correcto hacerlo en Japón. Más que un
insulto al chef, pues éste debe cocinarlo en su punto, agregarle salsa,
piensan, es un desperdicio de un gran producto. Además al hacerlo, es mal visto
tanto cultural como socioeconómicamente; solo aquellos que no tienen los medios
para comprar arroz de buena calidad o complementos como furikake, son los que
agregan salsa al arroz.
8. Los venados son sagrados. En
varias ciudades como Nara, la primera capital del país, los venados se encuentran
con naturalidad andando por la calle e incluso se les puede alimentar. El
motivo detrás de esto, es que el venado era venerado como el dios protector de
la naturaleza por la religión tradicional sintoísta. Hasta el día de hoy, la
gran mayoría de la población practica dos religiones: sintoísta y budista.
9. Sanitarios. Los baños son un
claro ejemplo de los contrastes de Japón. En los baños públicos es típico
encontrar inodoros robotizados con asientos que se calientan, bidet e incluso
música para ayudar a disimular los sonidos. La mayoría de las grandes ciudades
cuentan con WC occidentales en los lugares públicos y, por supuesto, en los
hoteles, sin embargo, ten presente que en algunos poblados más pequeños deberás
usar los inodoros de tipo placa turca. Otro consejo es que las compañías se promocionan
regalando pañuelos desechables,
acéptalos pues no siempre encontrarás papel higiénico en los cuartos de baño.
Además, trata de traer contigo pañuelos desechables o alguna toalla, pues el
papel para secarse las manos escasea.
10. Cruzar la calle. En Japón los
vehículos circulan por el lado izquierdo, mientras que el volante y el asiento
del conductor se encuentran del lado derecho; siguiendo la misma lógica, el
rojo del semáforo se encuentra del lado derecho, no del izquierdo como sucede
en México. Esta manera de conducir es vital tenerla en cuenta al cruzar las
calles, pues los coches vienen del lado contrario.




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